El mercado inmobiliario español, viento en popa

El mercado inmobiliario español continúa su fase de recuperación y se confirma como un sector atractivo para la inversión. La demanda residencial crecerá durante los próximos 18 meses, hasta alcanzar un volumen superior a 470.000 viviendas en 2017. Un estudio realizado por la entidad financiera Bankinter constata que el ciclo expansivo, los bajos costes de financiación y la rentabilidad del alquiler en un entorno con tipos al 0% impulsarán el mercado.

Según este estudio, los precios aumentarán entre un 3% y 5% anual, como consecuencia del aumento de la demanda y una oferta muy limitada de vivienda nueva en áreas consolidadas de las grandes ciudades. La reducción del stock hasta 500.000 viviendas y el fuerte crecimiento en los visados de obra nueva auguran una progresiva reactivación de la actividad promotora si no se ponen trabas a los nuevos desarrollos urbanísticos en grandes ciudades.

El segmento comercial recuperará momentum en el tramo final de 2016 y en 2017 tras un primer semestre con menores volúmenes de inversión por la escasa oferta y la incertidumbre política.

El crecimiento en el mercado residencial se consolida

El sector inmobiliario residencial está consolidando la senda de recuperación iniciada en 2014. Las ventas de vivienda se han incrementado un 16,8% en términos acumulados hasta mayo, según el Consejo General del Notariado. La demanda está liderada por las ventas de vivienda usada, que repuntan 20% y suponen más del 91% de las ventas de pisos.

Por el contrario, las ventas de vivienda nueva continúan reduciéndose, aunque el ritmo de caída se ha reducido desde -14% a finales de 2015 hasta -11% en mayo. Los precios mantienen una tendencia alcista más moderada, tras haberse incrementado un 2,4%

La demanda crece gracias a la recuperación económica

Las ventas totales de inmuebles crecerán durante los años 2016 y 2017, lo que implicará alcanzar cifras cercanas a 500.000 casas anuales y encadenar cuatro años consecutivos de incremento.

Los factores que permitirán consolidar el incremento de la demanda, según este estudio, en los próximos trimestres son: Un ciclo expansivo en la economía española que provocará una reducción del desempleo consolidando así el aumento de la demanda y mejoras en las condiciones de financiación gracias a las políticas monetarias del BCE con los tipos de interés cercanos al 0%.

Por otro lado el mercado actual sitúa la vivienda como una de las escasas alternativas de inversión que permiten obtener rentabilidades superiores a la inflación en el medio plazo. La rentabilidad bruta por alquiler ha aumentado hasta 4,58% anual según el Banco de España y supera el umbral del 10%

Los precios despegan en toda España

Los precios continuarán subiendo de forma modesta en el conjunto de España, aunque el incremento se ha ralentizado en los primeros meses de 2016. Este estudio refleja tres factores que seguirán impulsando los precios.

Una de las causas las encontramos en la escasez de la oferta de vivienda nueva. Esta ausencia de nueva oferta se puede acentuar en áreas ya muy consolidadas y con elevada demanda como el norte de Madrid, donde la paralización de la Operación Chamartín seguirá restringiendo la construcción de vivienda y presionando al alza los precios.

Por otro lado los precios del suelo urbano en España repuntaron 5,2% en tasa interanual y han subido en cinco de los últimos seis trimestres. Si esta tendencia se consolida, es cuestión de tiempo que comience a repercutirse en los precios finales de la vivienda.

Las subidas de precios en las grandes ciudades y áreas turísticas más demandadas es otro de los factores. El aumento de precios en Madrid y Barcelona se está acelerando, con incrementos interanuales de 5,1% y 8,2% respectivamente y subidas ininterrumpidas durante los últimos seis trimestres.